Sellos del Vaticano-Pascua 2010-2017

PASCUA 2017



El gozoso anuncio de la Pascua ofrece la consolante certeza de que el abismo de la muerte ha sido atravesado y, con ello, han sido vencidos la muerte, el llanto y el dolor (cf. Ap 21, 4). El Papa Francisco nos recuerda cómo «frente a las vorágines espirituales y morales de la humanidad, frente a los vacíos que se abren en nuestros corazones que provocan odio y muerte, sólo una infinita misericordia puede darnos la salvación. Sólo Dios puede llenar con su amor estos vacíos, estos abismos, y conseguir no hundirnos sino continuar juntos el camino hacia la Tierra de la libertad y de la vida.

El Señor, que ha padecido el abandono de sus discípulos, el peso de una condena injusta y la vergüenza de una muerte infame, nos hace ahora partícipes de su vida inmortal y nos ofrece su mirada de ternura y de compasión hacia los hambrientos y sedientos, los forasteros y los encarcelados, los marginados y los descartados, las víctimas del abuso y de la violencia».

La imagen de la Resurrección que aparece en el sello y en el folleto está extraída de un tapiz de manufactura flaminga, conservado en la Galería de Tapices de los Museos Vaticanos, elaborado por el artista Pieter van Aelst según un diseño de la Escuela de Rafael.

En el centro de la escena, Cristo resucitado sale del sepulcro sosteniendo con la mano izquierda el estandarte de la cruz roja sobre campo blanco, símbolo de la Resurrección. En primer plano están representados los soldados puestos como custodias del sepulcro y que, despertados improvisadamente del sueño, asisten incrédulos y aterrados al milagroso acontecimiento.

PASCUA 2016



La Pascua 2016 se celebra con la emisión de un mini folio filatélico en el que se han reproducido dos detalles de las vidrieras de la iglesia parroquial de Santa Ángela de Medici en Milán, obra del artista italo-húngaro Janos Hajnal (1913-2010), autor, entre otros, también de algunas de las vidrieras del Duomo en la capital lombarda. Los dos valores, recogidos en mini folio, representan respectivamente un detalle del Hijo de Dios antes moribundo en la Cruz y después, apenas salido del sepulcro, en triunfo con el brazo derecho y los tres dedos alzados y con el estandarte en la izquierda, simbolizando la victoria sobre la muerte.

El génesis de las vidrieras de Santa Ángela de Medici es especial y por otro lado, único en la producción de Hajnal. Las dos vidrieras han sido financiadas por un donante privado, cuyo objetivo era dar memora a través de una obra de arte a la muerte del propio hijo acaecida a los 18 años. Este evento tan trágico ha impresionado grandemente al artista quien, habiendo sido dejado libre de elegir el sujeto que representar, ha pensado en la muerte y en la resurrección de Cristo, para expresar el sufrimiento absoluto y también la posibilidad de triunfar de la muerte, precisamente a través del sacrificio externo del Hijo de Dios.

La Pascua debe llegar al corazón de todos, porque es ahí que Dios quiere sembrar: Jesús ha resucitado, es la esperanza viva, no se está más bajo el dominio del pecado, del mal. Ha vencido la misericordia. Siempre vence la misericordia de Dios.

PASCUA 2015



La Pascua es la principal fiesta de la Iglesia Católica y porqué lo podemos comprender directamente por las palabras del Santo Padre: «... es el culmen del Evangelio, es la Buena Noticia por excelencia. ¡Jesús, el crucificado, ha resucitado! Este acontecimiento es la base de nuestra fe y de nuestra esperanza: si Cristo no hubiera resucitado, el Cristianismo perdería su valor; toda la misión de la Iglesia perdería su fuerza, porque es de ahí que ha comenzado y de donde siempre comienza.

El mensaje que los cristianos llevan al mundo es que Jesús, el Amor encarnado, ha muerto en la cruz por nuestros pecados, pero Dios Padre lo ha resucitado y lo ha hecho Señor de la vida y de la muerte. En Jesús, el Amor ha vencido al odio, la misericordia sobre el pecado, el bien sobre el mal, la verdad sobre la mentira, la vida sobre la muerte». Para los cristianos, por lo tanto,  ésta debe ser siempre una fiesta de alegría porque es la demostración de que aquella promesa de Jesucristo no ha sido vana.

Este año la Oficina celebra el aniversario con un minifolio de cuatro valores. Los sellos representan, como es habitual, un particular de la Resurrección, esta vez extraído de una obra del desconocido Maestro del Crucifijo de Trevi conservada en la Pinacoteca de los Museos Vaticanos. Nuestro Señor Jesucristo sale de la tumba teniendo en la mano la cruz que simboliza su victoria sobre la muerte mientras los guardias dormidos, a los pies del sepulcro, marcan la separación entre la esfera terrestre y la divina.


PASCUA 2014



La principal fiesta de la Iglesia Católica, simbolizando la victoria de Nuestro Señor Jesucristo sobre la muerte, se celebra este año por la Ofi cina Filatélica y Numismática con una emisión fi latélica que representa un detalle de la Capilla «Redemptoris Mater», situada en la segunda Logia del Palacio Apostólico Vaticano.

Querida por el Papa Karol Wojtyla y realizada con fondos a El donados por el colegio cardenalicio en ocasión del 50° Aniversario de su ordenación sacerdotal, la capilla representa, a través de los mosaicos que adornan las paredes, el tema de la encarnacióndel Hijo de Dios y, por lo tanto, de la divinización del hombre, exaltando la naturaleza humana al punto de emparejarla con la misma naturalea de Dios: «Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; y nosotros hemos visto su gloria, gloria del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad» (Jn 1, 14). «Cristo es la visibilidad del Dios invisible.

Por medio de Él, el Padre penetra la creación entera y el Dios invisible se hace presente entre nosotros y se comunica con nosotros» (Juan Pablo II, 8 de abril del 1994). En las intenciones de Juan Pablo II, la Capilla «Redemptoris Mater», surje como manifestación simbólica de la presencia de Cristo en la historia, pero también de la unión entre la sede de Pedro y las Iglesias de Oriente y Occidente, en un perfecto connubio entre Arte y Fede.

PASCUA 2013




El tema elegido este año por la Oficina Filatélica y Numismática para la Santa Pascua representa al Cristo que se eleva con los brazos abiertos y el rostro doliente que transmite un profundo sufrimiento interior, por el caos indefinido que representa la muerte. La escultura, obra del artista italiano Pericle Fazzini (1913-1987), del cual, el 2013 es el centenario del nacimiento, se extiende sobre un ancho de 20 metros y ocupa toda la sección central de la pared frontal del Aula Paolo VI del Vaticano, obra del arquitecto Pier Luigi Nervi.

La imponente Resurrección de Cristo hace de fondo al Santo Padre durante las audiencias que se celebran en la gran Sala y es - como nos sugiere el mismo director de los Museos Vaticanos, el Prof. Antonio Paolucci - «...tal vez la obra del siglo XX más vista en el mundo». La que viene representada en el sello pascual es una imagen de los trabajos preparatorios, que duró varios años, y que se ha convertido también en una expresión artística preciada.

El pequeño bronce (de 147 x 70 x 20 cm) elevado también al rango de obra de arte, se conserva dentro del recorrido de los Museos Vaticanos y se expone junto a los bocetos en muestras itinerantes que celebran al artista.

PASCUA 2012



La Pascua es la ocasión para celebrar la victoria de Nuestro Señor Jesucristo sobre la muerte, y desde hace algunos años la Oficina Filatélica y Numismática celebra la manifestación litúrgica con una emisión, haciéndose partícipe, a su modo, de la fiesta principal de la Iglesia Católica. Este año se ha tomado una miniatura de la Resurrección con un Cristo bendiciendo según la iconografía clásica de una página del código Urbinate latino 112.

El manuscrito, conocido también como el Breviario de Matías Corvino, rey de Hungría, bibliófilo que vivió entre 1443 y 1490, se caracteriza por dos columnas en elegante letra gótica librera, obra de artistas florentinos de la escuela del Ghirlandaio y de Attavante de los Attavanti. De notable factura son varios folios recubiertos enteramente con miniaturas doradas relucientes, adornadas con festones, guirlandas de flores y frutos, niños y aves variopintas mientras las grandes historias miniadas se insertan en imponentes arquitecturas renacimentales, junto a las cuales se retrata en medallones y formas una multitud de figuras.

Escrito en Florencia por Antonio Martino entre los años 1487-1492 y conservado en la Biblioteca Apostólica Vaticana, es una de las páginas más bellas del trabajo realizado, en el curso de algunos siglos, una multitud silenciosa de copistas y miniadores; trabajos que hemos querido celebrar junto con el mensaje pascual.

PASCUA 2011



El pasado año 2010 fue introducida en el programa anual una emisión para celebrar la Pascua, por lo que también este año será celebrada dicha festividad con una emisión filatélica. En el sello está representado el momento fundamental de la misión salvadora de Nuestro Señor, la Resurrección.

Para ello, podemos ver un detalle del fresco del muro donde se encuentra la puerta principal de acceso a la Capilla Sixtina. El fresco, quizá uno de los menos conocidos de la Sixtina, es obra del pintor flamenco Hendrick van den Broeck y es una reproducción de una pintura original del maestro Ghirlandaio, que fue destruida con la caída del arquitrabe de la puerta en 1522.

Este fresco se inserta bien entre las obras principales del cuatrociento que recubren las paredes y las grandiosas pinturas miguelangelescas.


PASCUA 2010



Para celebrar la Pascua 2010, la Oficina Filatélica ha elegido un detalle de un sarcófago de la mitad del IV siglo custodiado en el Museo Pio Cristiano dentro de los Museos Vaticanos; se trata del símbolo más antiguo de la Pascua que los iconógrafos llaman precisamente «anástasis» (en griego, resurrección). E

ste símbolo representa por primera vez la Cruz de Cristo, unida al monograma de su nombre («PX», en griego CR, iniciales de Cristo) coronado de gloria entre palomas, símbolo de los fieles, mientras a los pies de la Cruz están los soldados que, según Mateo, temblaron de estupor al anuncio de la Resurrección de Jesús, centro de nuestra Fe.

El sello ha sido realizado con técnica de incisión calcográfica, que lo hace todavía más preciado.